Como es que cambian las cosas, es increíble que de un día para otro, tu bello paraíso en el campo celeste se venga abajo y que tan lindo cielo se vuelva gris, cargado de agua, nubes de lluvia, que en el fondo lo único que quieren es que todo termine rápido, para así poder empezar a llorar y luego desaparecer, así es como funcionan nuestras ilusiones, cuan fácil y rápido vienen o llegan, fácil y rápido se van.
Increíble como un solo error puede romper nuestro palacio de porcelana en las nubes, y como en un segundo las nubes se separan y dejan caer a tan frágil inocencia y tienen el valor de verla romperse para nunca mas recuperarse.
Como de a poco la oscuridad de la noche vence al día, aunque esta vez, la nueva noche no traiga consigo a la esperanzadora Luna y las estrellas cargadas de deseos, volviéndose así en la noche mas triste que nunca halla habido.
Fantásticamente en el horizonte aun se ve algo de luz, algo de brillo lucha para no ser derrotado por esa enorme potencia que es la oscuridad que personifica a la detestada soledad.
Pero llega el momento en que algunas nubes comienzan a llorar, donde todo se vuele borroso y confuso, junto con las lágrimas saladas de las nubes caen miles de ilusiones rotas, que alguna vez fueron lindas flores que felizmente vivieron, y que ahora se vuelven espinas destinadas a herir.
Inexplicablemente la lluvia se expande en cosa de segundos, mas ilusiones mueren.
Con esto comienza a hacer frío, pero algo mas sucede, la luz da la pelea, pero la soledad no se deja vencer, y mas obstáculos le pone a la luz, la acorrala, la hace sentir el miedo, el brillo comienza a disminuir, pero así pocas partículas de esta vencen a la oscuridad y se instalan en el cielo, convirtiéndose en estrellas.
Como es de esperar la lluvia no se detiene, obviamente cada vez son menores las cantidades de nubes que se pueden apreciar en el calabozo de pena.
Pero Algo comienza a suceder, la luz de a poquito se abre paso por entre las gotas de lluvia, de a poco comienzan a dejar de ser negra soledad y adquieren colores, específicamente siete, conocidos como los del arco iris.
Lógicamente las nubes se juntan y junto a la brisa de desesperación forman un tornado, este arrasa con los restos del palacio, comienza a crecer, se traga la luz de algunas estrellas, pero llega el momento de encontrarse con el arco iris.
A todo esto la luz aumenta, y las estrellas aún no devoradas por el tornado buscan compañía entre ellas, formando así una masa brillante, denominada luna, la que le da fuerzas a los siete colores.
Así es como se enfrentan ambas posiciones, por un lado el tornado de gélida soledad contra el arco iris de fomentada esperanza. es una lucha a muerte, solo uno ganará.
Valientemente las estrellas se unen en un complot kamikaze y se lanzan contra el tornado, no es mucho lo que pueden hacer pero junto a la luna lo debilitan.
A estas alturas la luz del horizonte crece, se potencia, aumenta y atrae a la Fe.
el arco iris rodea al tornado, mientras la luz del sol que comienza a renacer de la luz revive a las nubes, estas ya no lloran pero si atacan al viento que masifica la soledad.
el tamaño del tornado disminuye, la luz comienza vencer a la oscuridad, ahora es la pena la cual se ve acorralada, el tornado desaparece y no aparenta volver.
llega un nuevo amanecer, pero no como todos los otros, este tiene algo en especial, es tiene un arco iris, símbolo de la victoria ante la soledad, este arco iris tiene un nombre, en este caso siete, y representa a la amistad de siete personas que me levantan día a día cuando la oscuridad queire vencer a la luz.
